miércoles, 31 de agosto de 2016

Disidentes en Valparaíso y Cementerio General Recoleta, Santiago de Chile

Entrada al Patio de los Disidentes desde el Cementerio General. Imagen de wikipedia
Al Cementerio General de Santiago de Chile, ubicado en Recoleta, se le denomina "museo al aire libre" ya que tiene un valor patrimonial y cultural  incalculable. Fue construido, de acuerdo a la información que aparece en su portal, hace 193 años, y fundado por Bernardo
O´Higgins el 9 de diciembre de 1821.

Al ser creado este cementerio laico y público los protestantes creyeron que cambiaría el destino de sus difuntos los cuales eran calificados como disidentes, quienes eran sepultados en el costado oriente del cerro Santa Lucía, a decir de la historia, en un basural.
A pesar de su carácter público, en sus comienzos tampoco recibió a los protestantes. En el año 1854, 33 años después, estos lograron que se les cediera un lugar al costado poniente del panteón General. Este sitio fue llamado Patio de los Disidentes N°1 y el primero en ocupar ese lugar fue un bebé, hijo del inglés Juan Buchanan. La creación de este patio fue vista por la iglesia oficial como una profanación del campo santo.
Un ex relacionador público del cementerio, Danilo Sáez, ya fallecido, dijo " la historia popular cuenta que en un comienzo los cadáveres de los disidentes eran sacados por las noches, porque se consideraba que los cuerpos de los herejes contaminaban el cementerio" (ww.cementeriogeneral.cl).

La Iglesia católica autorizó la construcción de este lugar con la condición de que se levantara un muro de siete metros de alto por tres de largo, para separar el sector y así no se contaminara el resto del cementerio. " Es esencial que el lugar bendito esté materialmente separado del terreno profano."

Imagen diariolatercera.com


 En el folleto Patio de los Disientes, página 14 dice "no sólo se refirió al entierro negado, sino que abarcó, por ejemplo, gestos intolerantes que impedían a las familias no católicas adquirir féretros para sus muertos, además de la negación de ceremonias fúnebres. En la soledad de la noche, los cadáveres "execrados", envueltos en telas eran sepultados en fosas cavadas apresuradamente  junto al basural del cerro Santa Lucía; estos, en las horas posteriores a su dolorosa e indigna inhumación servían comunmente de macabro alimento a jaurías de perros vagos que pululaban por los alrededores. Sólo los protestantes con amigos o familiares más acaudalados, o connotados socialmente  eran llevados a lomo de mula a Valparaíso para recibir una sepultura más digna." http://www.sbch.cl/sitio/wp-content/archivos/folleto-patio-de-los-disidentes-sbch.pdf. Un viaje de Santiago a Valparaíso tiene una distancia aproximada en las rutas actuales de 120 kilómetros. Es de imaginar ese viaje con su muerto " a lo lomo de mula"


Cabe señalar que en el año 1823, el cónsul británico George Seymour, con la ayuda del intendente Robert Simpson, compraron un terreno para construir el Cementerio de los Disidentes, ya que hasta ese momento todos los inmigrantes llegados a Valparíso, importante puerto de nuestro país, que fallecían y no profesaban la fe católica eran "sepultados" en los acantilados del cerro Playa Ancha.

En el año 1874, el intendente de Santiago Benjamín Vicuña Mackenna erigió al costado del cerro Santa Lucía un monolito con una placa que dice: " A la Memoria de los expatriados del cielo y  la tierra que en este sitio yacieron sepultados durante medio siglo".

En el año 1883 se terminó con la discriminación religiosa en los cementerios fiscales y municipales, con la promulgación de nuevas leyes laicas.


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