jueves, 6 de noviembre de 2014

Nómina de 31 deportistas fallecidos en accidente, al caer el bus en que viajaban al estero Chimbarongo, el 31 diciembre 1972, en Curicó, Chile

La trágica noticia que enlutó a Curicó  el día de  Año Nuevo.
Eran cerca de las 13 horas del caluroso verano en Chile, cuando las radioemisoras comiezan a transmitir una trágica noticia: El fatal accidente de una delegación de deportistas del Club Carlos Condell de Curicó. Era justo el día 31 de diciembre, día de celebraciones y alegría.
Los deportistas habían salido a las 11 de la mañana y se dirigían a Santa Cruz para un amistoso de futbol. Aproximadamente a las 13 horas se produce el fatal accidente cuando el bus se desbarrancó cayendo en las fangosas aguas del estero Chimbarongo. Dos de mis hermanos irían en ese viaje ya que pertenecían al club. Uno no pudo hacerlo por motivos de trabajo y el otro salió de casa con su bolso deportivo para ir hasta ese lugar.
Según su propio relato nos cuenta que "pensando en lo muy tarde que podríamos regresar, porque  en Santa Cruz nos esperaban con un recibimiento (un gran asado ) decidí no viajar, ya que eran bastantes los que iban uno menos no significaba gran cosa, y quería estar temprano porque  era Año Nuevo"...
Sigue comentando que "con otros jugadores, unos 6 más o menos decidimos ir hasta la cancha del club para tirar un poco, luego que nos despedimos y el bus hubo partido. En eso estábamos cuando llega don Luis Arroyo, dirigente del Club Deportivo 21 de mayo y nos dice que no sigamos jugando, porque estábamos de duelo"  Así fueron enterados de la trágica noticia y sin mediar nada, partieron hacia el lugar del accidente. Fueron los primeros curicanos en llegar hasta allí. "La gente se había arremolinado en el lugar y lo que vimos no puedo borrarlo de mi memoria" relata mi hermano José Luis. "El bus estaba totalmente sumergido y se veía solo una pequeña franja del techo. Un tractor Ford 5000, azul, ayudaba en el rescate. Cuando comenzaron a subir el bus desde el fondo del río el agua y el barro caían a raudales por las ventanas y vi los cuerpos que doblados, colgaban de ellas". Una enorme cantidad de  gente se había congregado en el lugar. Junto a los otros futbolistas  se abrieron paso, a la voz de "familiares de Curicó" la gente les abría la pasada. Llegaron hasta las márgenes del río, poniéndose a disposición para ayudar  en la labor de rescate. " Los hombres rana que operaban como rescatistas nos pasaban los cuerpos de los chiquillos, los poníamos sobre nuestros hombros y caminábamos con ellos colgando hasta los carros que esperaban por ellos, ya que estos no podían ir más adentro. Al ponerlos sobre nuestros hombros se doblaban  y grandes cantidades de agua salían de sus cuerpos., era horrible"..

Mientras esto acontecía en el lugar del accidente, mi madre era presa de la desesperación. Pegada al lado de la radio, lloraba escuchando las nuevas nóminas de fallecidos reconocidos, ya le parecía escuchar el nombre de su hijo..Familiares y amigos se congregaron en nuestro hogar, todos conocedores de la membresía de mis dos hermanos en este club deportivo. Llegaron muchas personas, aún familiares que vivían a grandes distancias....Esto se repetía en cada hogar de los infortunados miembros del Club Carlos Condell, todos vecinos del mismo sector.
Fotografía de fotocopia obtenida en La Biblioteca Nacional 

Fotografía de fotocopia obtenida en La Biblioteca Nacional 

El alcalde suspendió todas las celebraciones públicas de Año Nuevo. La Prensa hablada y escrita se congregó desde diferentes lugares del país y una multitud de personas llenaba el lugar.
Luego de las penosas labores de rescate los cuerpos fueron enviadas a las morgues cercanas...
Fue entonces cuando mi hermano regreso a casa junto a su compañeros...Eran aproximadamente las 10 de la noche cuando mi hermano llegó a casa! Mi madre, que no sabía nada de esto se quedo como petrificada al verlo...Mi hermano lucía terriblemente demacrado, los ojos desencajados y caminaba como un sonámbulo...Mi madre lo abrazaba, todos lo abrazábamos pero él no respondía, solo sollozaba, con la mirada perdida... Ahora entiendo que él estaba en shock...

¡Todos sus amigos estaban ahí! habían muerto y el tuvo que ayudar a reconocer los cuerpos en una interminable y dolorosa labor.

Hubo familias que perdieron a varios de su miembros...Ese Año Nuevo fue de dolor, llanto y desconsuelo para tantas familias!
La "Funeraria Galdames" colaboró vendiendo las urnas a mitad de precio y la Municipalidad de Curicó las financió.
Los carros de los militares fueron los encargados de transportar los ataúdes hasta las sedes de Carlos Condell y Población Curicó, lugares donde se realizaron los velatorios. Era impactante entrar y ver los ataúdes en fila, cada uno con una tarjeta sobre el que indicaba el nombre del fallecido.
Realicé ese recorrido y fue una experiencia muy fuerte. Con cada nombre que leía venía a mi mente la cara del fallecido, los conocía y ubicaba a muchos de ellos, los amigos de mis hermanos mayores..
cada uno con su propia historia, como Luis Venegas por ejemplo, que se había casado recién para Navidad con Ana María. Ella casi enloqueció de dolor..
El día de los funerales los carros de militares transportaron los ataúdes hasta el Estadio la Granja de Curicó, donde se les realizó una Misa de Campaña al aire libre. El estadio estaba repleto, no cabía una persona más, bajo el ardiente sol del nuevo año que comenzaba....
Muchos de ellos quedaron ubicados en el mismo lugar en el Cementerio Municipal; otros fueron llevados a tumbas familiares e incluso a otras ciudades.
Un caso muy conmovedor fue el de la familia Villena Pereira, donde la madre, Sra Juanita Pereira, después viuda de Villena,  perdió a su esposo, tres hijos y un yerno en este fatídico accidente. Se desmayó de tanto dolor...Sobrevivió uno de sus hijos, con heridas leves.

Las siguientes son las lápidas en el  Cementerio Municipal de Curicó, de quienes pude encontrar.









Eduardo Alvarez M que fue consignado como Eduardo Gutierrez en la noticia y Emilio Gutiérrez M. . 







Tumbas de los que se encuentran juntos


En visita a Curicó busqué y encontré las tumbas de los infortunados, las que estaban juntas...Duro trabajo será buscar las otras depués de tantos años.
La nómina de fallecidos ese fatídico día es la siguiente:

  1. Hugo Verdugo Villalobos
  2. Julio del Carmen Navarro Valderrama
  3. Enrique Cabello Duarte
  4. Jorge Armando González
  5. José González Díaz
  6. Luis Antonio Venegas Barahona
  7. Héctor Lagos Zagal
  8. Roberto Villena Pereira
  9. Nibaldo Villena Pereira
  10. Sergio Villena Pereira
  11. Ernesto Villena González (padre de los tres anteriores)
  12. Luis Sánchez
  13. Hugo Durán Zúñiga
  14. Luis Jiménez Ávila
  15. Eduardo Gutiérrez
  16. Luis Hernán Sepúlveda
  17. Raúl Alcántara
  18. Rafael Fernando Jauregui
  19. Juan Arenas Fuentes
  20. Ismael Torres Araya
  21. Hugo Macaya Pérez
  22. Isaac Cáceres Navarro
  23. René Venegas Moreira
  24. Emilio Gutiérrez
  25. Carlos Verdugo
  26. Luis Pérez
  27. Jorge Toledo
  28. Víctor Cabello Reyes, 17 años, Soltero (desaparecido el día del accidente y encontrado fallecido al otro día)
  29. Oscar Toledo Westen, 22 años, soltero (idem)
  30. Carlos Retamal Cornejo, 9 años , hijo del chofer del microbus (idem)
  31. Manuel Espinoza Aravena, 23 años, soltero, presidente Club Deportivo (idem)
Sobrevivientes:
  1. Carlos Retamal Farías, herido carácter reservado
  2. Carlos Enrique Durán Zúñiga, 23 años
  3. Segundo Villena Pereira, otro hijo de la familia antes mencionada, herido leve
  4. Leandro Rojas Hernández, herido leve
  5. Pedro Rodríguez Olivares, herido leve
  6. Juan Humberto Morales Olave, 17 años, herido leve
  7. Antonio Enrique Cabello Reyes, herido leve
  8. Carlos Enrique Durán Zúñiga, herido leve
  9. Jaime Olivares, 22 años
  10. Francisco González Díaz, 24 años, casado 
Las sucesivas ediciones del Diario La Prensa de Curicó, hablan de 8 sobrevivientes, sin embargo, en las diferentes nóminas, haciendo un estudio entre desaparecidos, hallazgos de nuevos cadáveres y sobrevivientes, la lista da 10 de este último grupo. No olvidemos que el accidente fue en el día 31 de diciembre, el día 1 de enero de 1973 no hubo publicación de periódicos (como cada año nuevo) y estos sólo comunicaron la noticia a partir del  día 2 de enero. 

Imagen Diario La Prensa de Curicó, Biblioteca Nacional

Imagen Diario La Prensa de Curicó, Biblioteca Nacional. 

La información de este terrible accidente es mucha, incluso hay listas de donativos en dinero, en ese momento la moneda se llamaba Escudo (E°) y una gran cantidad de personas contribuyeron a esta ayuda para las familias. Por varios días los periódicos informaron y ampliaron la noticia, incluyendo testimonios de los sobrevivientes, de testigos oculares de la tragedia, historias personales de los fallecidos y fotografías que ayudaban a conocer más a fondo lo acaecido en aquel fatídico Año Nuevo, en la ciudad de Curicó, Año Nuevo que se vistió de duelo. 


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