viernes, 1 de febrero de 2013

¿Que hago si no encuentro lo que busco?

Esta es una pregunta muy recurrente cuando estamos realizando nuestra investigación. A veces buscamos y buscamos y no logramos dar con el dato que nos falta.Hay muchas cosas que podemos hacer en una situación así.´Y comparto esto de mi propia experiencia.  Primero, no hay que desesperarse porque con eso no se logra nada, bueno si, se logra acumular desánimo y no debemos permitir que eso suceda.
Aquí va una sencilla lista de cosas que SI debemos hacer ante esta dificultad:

  • Mantener la calma. El nerviosismo y la desesperación agravan el problema.
  • Ser positivos y esperar por lo mejor.
  • Hacer una lista de pasos a seguir y chequear si ya se dieron esos pasos, que podría incluir a) preguntar a familiares mayores, b) buscar entre los documentos que mantiene la familia, c) visitar el Cementerio, d)buscar en Internet en las páginas de FamilySearch, o de otros sitios genealógicos (que los hay y muy buenos!)  e)solicitar certificados, f)pedir información en las parroquias de donde era la persona a la que busca, etc.
  • Si un dia busca en familySearch y no encuentra a su antepasado, hay que regresar a el nuevamente. Constantemente se están agregando colecciones y lo que no estuvo hoy puede estarlo mañana. Y ojo! poner un solo apellido, aunque tenga los dos...
  • Si ya solicitaron certificados al Registro Civil y no aparece el dato....hacer lo que sigue.
  • No pensar que porque el dato no está en el certificado de defunción o matrimonio, el dato no existe.
  • Solicitar fotocopia del acta de defunción o del matrimonio porque el dato que falta, es muy posible que esté allí. Y respecto a este punto, al terminar, les contaré algo de mi propia experiencia.
  • Acudir a un Centro de Historia Familiar, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde personal voluntario lo atenderá sin problemas. Si no sabe donde hay un CHF, acérquese a una de las capillas "mormonas" y allí le darán la información. Estos centros atienden por turnos (hay que averiguar por ellos), a cualquier persona, independiente de su religión. El servicio es totalmente gratuito. 
  • Si aún así no logra dar con la información, dirija su atención a otra línea de su familia durante un tiempo. Esto le ayudará a renovarse y a salir momentáneamente del "atolladero" en que se encuentra.
  • Solicite inscripción en listas de correos de genealogía. Allí siempre se encuentra a personas que están trabajando por apellidos de los nuestros. 
  • Comparta su información y recibirá información.
  • Revise blogs y páginas web dedicados a genealogía. Siempre habrá alguna información que le sirva.
  • Manténgase al día con lo que estos sitios están publicando, revíselos periódicamente.
  • Sepa que no está solo en esto, que hay muchas personas como usted empeñados en buscar a los suyos. 
  • Agradezca el vivir en esta era de información y comunicación sin precedentes. Piense en todos los recursos que tiene para hacer su investigación. Hace no muchos años, los genealogistas, quienes merecen todo mi respeto,  se las veían muy duro para poder obtener información, debiéndose trasladar de un lugar a otro, de ciudad en ciudad, de archivo en archivo, con el consiguiente gasto de dinero, tiempo y energías. Ahora estamos a un clic, ¡o de unos cuantos clic a veces! de la información. ¡Sea agradecido!
  • ¡¡Buena suerte con su investigación!!
Como dije más arriba, antes de terminar deseaba contarles de mi propia experiencia, pero recuerdo ahora que esto ya lo expliqué en una entrada anterior. Entonces, para no ser repetitiva, los dirijo a la entrada que hice el  5 de diciembre 2012  llamada Memoria Viva. Allí cuento de un hallazgo relacionado con datos  "que nunca había podido encontrar, durante años".
Espero que esta experiencia y estos consejitos les sirvan en sus investigaciones.
¡¡Hasta la próxima!!

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